Logo
Print this page

¿Niño gordito, niño bonito? Evita que tu hijo crezca con alguna enfermedad crónico-degenerativa.

¿Niño gordito, niño bonito? Desafortunadamente esta idea se tenía en el pasado y algunas personas siguen creyendo en la actualidad, que niño gordito es más saludable que el niño flaquito ¡es un error!, la realidad es otra.

Para determinar si tu hijo tiene sobrepeso, obesidad, peso adecuado o bajo peso; se usan valores específicos para edad y sexo, los cuales se tienen que correlacionar para evaluar si llevan un peso y un crecimiento adecuado para su edad.


La obesidad infantil es causada por varios factores involucrados en su desarrollo que se interrelacionan en menor o mayor grado; estos factores son los patrones de alimentación alterados, como el incremento del tiempo en actividades sedentarias con disminución de la actividad física y un incremento en la ingesta calórica, factores genéticos y ambientales, así como el contexto cultural y económico.

Los niños gorditos desde pequeños pueden tener diversos problemas en la salud de tipo ortopédicos, dificultad para desarrollar algún deporte u otro ejercicio físico debido a la dificultad para respirar y al cansancio, alteraciones en el sueño, madurez prematura (ovarios poliquísticos en niñas e hipogonadismo en niños), hipertensión, colesterol elevado, alteraciones hepáticos, desánimo, cansancio, depresión, decaimiento, baja autoestima, aislamiento social y discriminación, problemas cutáneos o resistencia a la insulina que puede derivar en una diabetes tipo dos.

Tu pediatra es quien mejor puede evaluar el desarrollo y la presencia de obesidad o sobrepeso de tú hijo, tu nutrióloga respaldada por tu pediatra, te ayudará a la realización de un plan de alimentación de una forma atractiva, amigable y amena para toda la familia que no genere problema alguno al momento de cada comida, y así lograr el objetivo en equipo.

La prescripción del plan de alimentación, el proceso de cambio de hábitos conductuales del niño y la familia son de suma importancia, estos cambios involucran las reglas en la mesa, hacer conciencia de lo que comen, los intervalos de una comida a otra, establecer un horario de actividades rutinarias y de comidas así como del lugar en casa donde todos se sienten a comer, una actividad física que sea del agrado del niño como basquetball, ballet, jazz, football; favorecerá un ambiente más armónico y solidario que le permitirá lograr y mantener con mayor facilidad los cambios saludables necesarios que repercutirán en su peso corporal.

¿Sabes cuales son tus posibles errores que cometes en la alimentación de tu hijo?

a)El desayuno y lunch: En esta vida tan ajetreada, con el tráfico y las prisas no nos preocupamos por que los niños desayunen antes de salir de su casa o mandar un lunch adecuado para los niños. Este desayuno y lunch debe de constar de una fruta, una fuente de proteína (atún, jamón, queso, lácteos, pollo, etc.) y un carbohidrato (pan, pasta, tortilla, cuernito, etc.) como un hot dog, sándwich de pavo con queso o atún, quesadillas, hot cakes y rollitos de pavo con queso y una bebida como agua sola o de frutas.

b)El soborno: Para que coman los niños nuestros platillos saludables, tendemos a premiar con golosinas o intercambiar estas a costa de ingerir los alimentos saludables. Esto puede confundir al niño y pensar que la comida saludable es un esfuerzo que tiene que realizar para conseguir algo que en su pensamiento lo considera bueno y son las golosinas.

c)La actividad física: En la ciudad de México, la inseguridad nos limita ir al parque o dar la vuelta en bici a la colonia por lo que los niños pasan más tiempo en la televisión o jugando videojuegos. Esta situación puede cambiar si se procura ir en familia a los parques o los paseos dominicales en diferentes rutas de la ciudad como en Reforma.

d)El síndrome de la madre perfecta: En la niñez, hay varios cambios y etapas de crecimiento. No te preocupes si tu hijo no quiere comer y no insistas ya que puede ser un proceso normal de crecimiento. Acércate a tu Nutrióloga o Pediatra que te orientarán y evaluaran, si se debe a una disminución en el ritmo de crecimiento o desarrollo de tu hijo o si hay algún problema ajeno a este cambio que limite su consumo de alimentos.

e)¡Bombas en casa!: En algunos casos el refrigerador o alacena, esta completo de bebidas carbonatadas, galletas, pan, golosinas, cereales azucarados, chocolates, papitas. Procura tener al alcance de tus hijos aguas frescas o agua sola, frutas y verduras frescas y secas o cereales integrales.

Te invitamos a Nutrimental a diseñar un plan de alimentación adecuado para el desarrollo y crecimiento de tu hijo y empezar con cambios conductuales en su alimentación, para evitar enfermedades crónico degenerativas que puedan iniciar durante su niñez.

Recuerda que la comida no es un premio, no es un castigo

y tampoco debe ser un desahogo a las tensiones de una persona.

La comida debe tener su lugar, hora y control.

Sucursal Sur - Clínica Mixcoac

Av. Rio Mixcoac #36
Col. Actipan. CP 03230
Ciudad de México
(55) 5615 0210

Sucursal Norte - Clínica Lomas Altas

Paseo de la Reforma 2608
Col. Lomas Altas, CP 11950
Ciudad de México
(55) 2623 0725